Mapa de redirecciones para migraciones
Casi todas las caídas de tráfico tras un rediseño son evitables, y el motivo casi siempre es el mismo: nadie inventarió lo que había antes. Pega las dos listas de URLs y esto empareja lo que puede, te dice de qué se fía y de qué no, y te da el fichero de redirecciones.
Funciona entera en tu navegador. Tus URLs no se envían a ningún servidor.
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| URL actual | Destino | Cómo |
|---|
URLs nuevas que nadie usa como destino
Existen en la web nueva pero ninguna URL antigua apunta a ellas. Puede estar bien (contenido nuevo) o puede ser que te falte inventariar algo.
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Los ficheros de servidor solo incluyen las redirecciones reales: las URLs cuya ruta no cambia se omiten, porque redirigir una URL a sí misma crea un bucle.
Cómo sacarle partido
- Inventaría de verdad la web vieja. Rastréala entera con Screaming Frog o coge el export de páginas de Search Console de los últimos 12 meses. Si solo metes el sitemap te faltarán justo las URLs olvidadas, que son las que más duele perder.
- Saca las URLs nuevas de staging, antes de publicar. Este trabajo se hace antes del cambio, no después.
- Revisa primero lo que no tiene destino. Es donde está la decisión real, y donde una herramienta no puede sustituirte.
- Comprueba las consolidaciones. Varias URLs al mismo destino es legítimo, pero conviene que sea a propósito y no por accidente del emparejado.
- Guarda el CSV. Cuando algo se caiga tres semanas después, esa lista es lo único que te dirá qué había antes en esa ruta.
Preguntas
¿Mis URLs se envían a algún sitio?
No. La herramienta funciona entera en tu navegador: no hay servidor detrás, no se guarda nada y no hay analítica en esta página. Puedes desactivar la conexión a internet después de cargarla y seguirá funcionando igual.
¿Puedo fiarme de los emparejados automáticos?
De los marcados como exacto y slug, sí. Los marcados como similar son una propuesta basada en parecido de texto y hay que revisarlos. Y por debajo del umbral no propone nada: prefiere decirte que lo mires antes que colarte una redirección mala, porque en una migración eso cuesta más que la propia URL perdida.
¿De dónde saco las listas de URLs?
La lista vieja, de un rastreo de la web actual con Screaming Frog, del sitemap o del export de páginas de Search Console. La nueva, del sitemap de staging o de un rastreo del entorno de pruebas. Cuantas más URLs reales tengan las dos listas, mejor empareja.
¿Qué hago con las URLs que quedan sin destino?
Decidirlas a mano, que es justo el trabajo que importa. Cada una tiene tres salidas: redirigir a la página más parecida, redirigir a su categoría padre, o dejarla morir con un 410 si el contenido ya no existe. Lo que no hay que hacer es mandarlas todas a la home.
¿Tienes una migración por delante?
Esta herramienta resuelve la parte mecánica. Lo que decide si una migración sale bien es lo otro: revisar la arquitectura nueva antes de construirla, validar staging y vigilar lo que pasa las semanas siguientes.